Pues parece que no todo es paz dentro del Googleplex y dentro de los temas calientes de la gigante de Internet con el mundo, no cae bien con alguno de sus empleados y esto es lo que pasa ahora mismo en Google.

Fue noticia durante el fin de semana que un empleado de Google “tiro al medio” a su propio patrono usando el correo interno de la empresa, la cual no tardó mucho en llegar al mundo exterior.

Bajo el nombre de “Google’s Ideological Echo Chamber”, un empleado del área de software de la empresa critica los actuales estándares de la empresa de como maneja la diversidad dentro de la empresa, asumiendo que la diferencia entre hombres y mujeres no es simplemente sexismo, sino que hay diferencias psicológica entre los sexos.

El manifiesto de cerca de 10 páginas también acusa a Google de discriminar contra personas que son y se identifican como conservadores y que sus programas de defender y dar igualar a grupos de minoría están mal.

El texto no pudo venir en peor momento, donde Google tiene una batalla legal con el Departamento de Trabajo Federal, por supuestas irregularidades de la empresa como patrono, donde se le acusa precisamente de faltar a la diversidad y que las compensaciones como salarios son incongruentes.

Para los que conocen la historia de Google, se sabe que la empresa no es la empresa tradicional americana y es uno de los factores que ha traído irónicamente su éxito, pero a la vez, se le ha ganado detractores.

Lo increíble e irónico es que, aunque la mayoría de los empleados repudian este tipo de documentos, se sabe que hay “unos cuantos” que están de acuerdo con el contenido.

Poco después de obtener el documento, Gizmodo recibió un comunicado interno de la VP de Diversidad, Integridad y Ordenanza de la empresa, donde esta responde a las preocupaciones de los empleados indicando que la empresa, aunque no discrimina y permite la libre expresión. Pero por otra parte, los datos que se tienen se basan en las realidades empresariales de Google y que todo lo relacionado con la diversidad se toma en serio.

Con toda admisión, la VP afirma que esto no será el final del tema.