En Texas y en Atlanta, respectivamente las oficinas principales de AT&T como conglomerada y AT&T Mobility deben haber caras de decepción, luego de haber anunciado un tremendo acuerdo y el mismo parece haberse ido abajo.

Recordarán que hace exactamente un mes, AT&T había anunciado un acuerdo de compra-venta para que Straight Path pasara a ser subsidiaria de ellos, con el fin de contar con el activo suficiente para el despliegue de 5G en los próximos años.

Luego de ahí, ha permeado el silencio de ambas, excepto cuando todos ya sabíamos que hubo un nuevo “inversionista” que incluso superó la oferta de AT&T y que la misma conllevaría a retirar el acuerdo con la gigante de las telecomunicaciones.

Siempre los ojos estuvieron con Verizon, empresa que tiene también el interés de mejorar su red para cuando el 5G sea ratificado con sus estándares y que no quería tampoco hacerle la cosa fácil a AT&T y esta semana, se cree que el negocio es final.

Verizon pudo haber superado la oferta de AT&T de 1.6 billones de dólares con $2.3 billones, pero entre negociaciones, Straight Path logró acordar 3.1 billones, el doble de la oferta de AT&T.

¿Por qué esa silenciosa guerra de ofertas?

Straight Path es una firma que retiene patentes de telecomunicaciones, más bien relacionadas con capacidades de transmisión de señal a milímetro de onda y actualmente tiene un espectro significativo de explotaciones en las bandas de ondas de milímetro de 28 GHz y 39 GHz, que serán utilizadas por algunas tecnologías de 5G en el futuro.

El otro escenario es el de la publicidad, con casi todos los grandes jugadores afirmando que trabajan en sus redes 5G y que en su mayoría se espera comiencen a dar servicio para el 2020, mientras que algunas afirman ya estar listas para el 2019.