Algo que a Samsung le hubiera gustado hace algunos años, el grupo WARF o University of Wisconsin Alumni Research Foundation de la Universidad de Wisconsin se anotó una victoria por partida doble contra Apple.

Esta semana está algo irregular para Apple con malas noticias y en esta ocasión, la empresa se le fue ordenada esta semana a pagar $506 millones a la Universidad de Wisconsin y su grupo de investigación Wisconsin Alumni Research Foundation.

Todo esto como secuela a una demanda del 2014, donde el primer centro docente del estado ganó una demanda por violación de una patente registrada en 1998, la cual WARF descubrió Apple usó sin autorización ni licenciamiento en los procesadores Apple A7, A8 y A8X.

La patente en cuestión describe el aumento de la eficiencia de los chips mediante la predicción de las instrucciones que el usuario les dará.

El juicio original fue por $234 millones y la demanda falló a favor de la Universidad de Wisconsin en Octubre del 2015, pero el juez decidió agregar casi el doble los daños porque Apple ha seguido utilizando la tecnología patentada en sus equipos iOS con el A9 durante el curso de la demanda.

Como ha sido la costumbre, Apple intentó que la patente quedara invalidada por su falta de uso en el mercado pero prácticamente la USPTO selló el destino del caso al denegar la petición.

Se sabe que Apple estará apelando el fallo y mientras WARF hizo otra demanda en el 2015 por la misma patente, que afirma estar siendo violada en versiones más recientes del iPhone, pero este sigue en curso y la gigante de Cupertino sigue justificando la utilización de la tecnología y no reconoce la patente.