Una de las reacciones publicas y que se hicieron notar fue la ausencia de Twitter y de su CEO Jack Dorsey. Pero al parecer, la ausencia si fue orquestada por el grupo de Donald Trump.

Aparentemente había espacio en el día de ayer para tener una silla a Jack Dorsey, CEO de Twitter en la reunión del Presidente Electo de Estados Unidos, Donald Trump y representantes de las tecnológicas de Estados Unidos pero una movida de su equipo hizo que su asistencia no “fuera requerida”.

Lamentablemente fue una acción aparentemente deliberada por el hecho que Twitter desistiera de aprobar unos emojis promocionales pro-Trump y que hacen alusión en ataque a Hillary Clinton durante la campaña electoral de hace un mes y esto pues fue una oportunidad para un desquite, a la vez que el grupo de transición de Trump, respondiera a preguntas de la prensa de que algunos grupos o empresas no fueron invitadas por no ser “lo suficientemente grande”.

Monetariamente hablando no debe ser lejos de la realidad y es que se ha documentado que a través de los meses, Twitter ha tenido problemas en lograr monetizar con la cantidad de usuario y que virtual,mente es una red social popular, pero ese ímpetu y como controlarlo ha sido uno de los retos de Jack Dorsey desde que volvió al mando del pájaro azul.

Aun no ha habido una reacción de la red social pero es evidente que no muchos deben estar contentos internamente y siendo minimizados solo porque, pues….es Trump.