A pesar que en Puerto Rico, la campana de “Hecho En Puerto Rico” es más necesario que nunca. En el caso de Estados Unidos tienen un slogan parecido “Whenever You Can, Buy American” pero hay que recalcar que 4 de cada 5 productos no son manufacturados continentalmente.

Pues sabemos que el presidente electo de los Estados Unidos, Donald Trump, estará en una búsqueda que la manufactura en Estados Unidos reviva, pero… ¿Qué tan viable seria que empresas como un clásico ejemplo como Apple en realidad pueda hacer todo esto sin cargar con los gastos que esto implicaría?

Pues el Business Insider cita a varios estudios realizado independientemente con distintos aspectos de mercados donde la manufactura en Estados Unidos son nulos y parece justificar el hecho que el outsourcing, aunque quita empleos directos e indirectos dentro de la nación americana, es lo que nos permite tener Smartphones económicos, ropa accesible y electrónicos exorbitantes a bajo costo.

En el caso de los iPhone, un modelo básico cuesta hoy en día 650 dólares en redondeado, un costo que Apple ha logrado mantener desde los pasados años, pero de Donald Trump lograr que Apple mude la logística de Foxconn y Pegatron en Estados Unidos, el costo pudiera rondar a los $2,000.

Otro ejemplo es que ropa, particularmente mahones que todos nos gusta usar que están en promedio de entre $10 a $50 dependiendo de la marca, pues estarían rondando entre los $100 o $200 aun siendo marca que se consideren económicas.

El rotativo reseña también el impacto de la industria de la energía renovable y sus componentes pudiendo ser manufacturados en los Estados Unidos con paneles y también zapatos y televisores fueron reseñados en el artículo.

Lamentablemente el denominador común es que la mano de obra en Asia, donde es el enfoque del llamado outsourcing, es mucho más económico en países como Taiwán, China y otros países conocidos por tener plantas manufactureras donde contrata empleados en un promedio de $3 la hora, mientras un ingeniero en Estados Unidos no te va aceptar más debajo de los $15 y esto para la industria ya es rebajarse.

Son muchos los factores de esta desproporción y esto hace a muchos pensar que por más alivio de impuestos o incentivos que Donald Trump pudiera ofrecer, no seria los suficiente para controlar cualquier incremento de costo pudiera causar a productos por pagar equitativamente a la mano de obra de tras del diseño o ensamblaje.