Más que su nuevo bebe, Street Fighter V se ha vuelto inesperadamente un leve cáncer para la japonesa Capcom y llevó a la empresa a tomar una fuerte decisión.

Entre otras cosas que Capcom anunció en su conferencia con inversionistas, una de ellas se trata de que se reestructurará su política de desarrollos de juegos y por consiguiente, hacerlo efectivo para que se evite situaciones como las que pasó con Street Fighter V.

El propósito de Capcom con esto es el hecho que el juego necesita apoyo adicional y, por ende, no quieren tomarse riesgos en futuros juegos líderes, que se rumora viene ya un nuevo capítulo de Devil May Cry para tomar un ejemplo inmediato, y con esto, la empresa no descartará recurrir a atrasar juegos si se identifica algún problema durante su desarrollo que no permita garantizar su calidad.

Lo que llevó a esta decisión fue el feedback que Capcom adquirió con los primeros meses de Street Fighter V, plagado de problemas de pobre contenido offline, servidores ineficientes, pocas regulaciones para evitar trampas en peleas online y falta de contenido.

No es para complicar las cosas, pero esta decisión viene con el hecho que Pokkén Tournament como junte de Namco Bandai y Nintendo logró superar en ventas al mismo veterano Street Fighter V según un futuro reporte del NPD y que fue adelantado vía Twitter.