La historia de nunca acabar para los miembros de la industria de streaming, en particular a Spotify, quienes muchos miembros, artistas incluidos, reclaman que la empresa no es justa con las comisiones que le tocan a las casas disqueras a los mismos artistas de tener sus canciones para el servicio.

Varios artistas representados por la más reciente demanda de clase liderado por el músico David Lowery, reclaman a Spotify una indemnización de $150 millones donde se alega que el servicio de streaming de música deliberadamente se descuadra y paga por menos de lo que toca pagar en regalías y comisiones a los artistas quienes tienen sus catálogos musicales disponible tanto pagado y gratis con publicidad para sus usuarios.

La demanda denuncia que el esquema de negocio de Spotify lastima a los derechos de autores por deliberadamente renovar fatulamente licenciamiento que legalmente permite que Spotify cuente con catalogo mientras no paga como corresponde a sus artistas.

Para los usuarios y conocedores de la historia de Spotify, esto no es nuevo pero lo sorpresivo de todo es que Spotify le reconoció a The Verge que sus parámetros de licenciamiento, son legales pero no son perfectos y admiten que discrepancias entre agencias que se dedican a monitorear todos estos detalles no son confiables al 100% y lamentablemente, este es otro pleito más legal que Spotify enfrenta, mientras que su demanda de parte de la NMPA todavía se trabaja para llegar a un acuerdo.

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La demanda de clase pone de nuevo entre dicho como la industria de la música ha respondido a la piratería y a la copia ilegal de música indicando que servicios de streaming no fue necesariamente la medicina necesaria para este mal que afecta a quienes viven al 100% de la música.

Fuente: Billboard Vía The Verge