Comenzamos ya el primer fin de semana post-WWDC 2017, donde le  hardware fue re-atendido como se merece… ¿o no? iFixit nuevamente pone a prueba otros de los productos presentados y en esta ocasión fue tanto la MacBook 4K y el refresh de las MacBook Pro.

Luego de la sorpresa y lamentable confirmación de que aunque el iMac 4K tiene componentes reemplazable pero con algo de sacrificio, la espera cayó en las nuevas laptops de Apple y lamentablemente, aunque ambas, la Retina y la Pro mid 2017, fueron desarmadas por separadas, tiene demasiado en común.

Pero antes, vamos a resaltar lo positivo de los desarmes aunque es poco y en el caso de las MacBook 2017 con Retina, Apple decidió utilizar tornillos Torx, los cuales se han vuelto un poco más accesibles que en tiempos anteriores y mientras, que la MacBook Pro 2017 no obliga a bregar con la batería si hay que sustituir el trackpad, como lo fue en el año pasado.

Eso es todo…

Según iFixit, Apple definitivamente no cree en las reparaciones no autorizadas y comenzamos con el hecho que la Por con Touch Bar sigue cargando tornillos propietarios y la MacBook con Retina, tiene fusionado el LED con el chasis, por lo que es fácil o dañar el chasis, el LED o ambos.

En el caso de la MacBook Pro con Touch Bar, iFixit se encontró con el mismo dilema del año pasado, el cual el Touch Bar está diseñado para no ser desarmado de manera clandestina pues no sobrevivió el desarme en el mejor de las teorías sin tener una guía de parte de Apple.

Cosas que comparten los elementos que provocaron que cada una sacara 1 puno de una escala de 10 es el hecho del eterno enemigo de las reparaciones, el adhesivo, usado pesadamente en la batería de ambas computadoras y poner en riesgo tratar de sacarlo.

Y finalmente, como es el caso peculiar de las laptops, tanto el chip de RAM y el flash para SSD están soldado en el motherboard sin mucho que poder hacer.