El principal inversionista de Sprint, la japonesa Softbank al final del camino no se rindió y pudieran estar nuevamente en la mesa de negociaciones con T-Mobile para una posible fusión de Sprint y la magenta bajo la sombrilla de Softbank.

Lo cierto es que públicamente, nunca hubo un reconocimiento explícito de que Softbank estaba en las de comprar a Sprint, a pesar que todos sabíamos que esa era la dirección en uno de los peores secretos guardados recientemente.

Tiempo después que se supo que las negociaciones habían terminado, resurgieron de nuevo el ruido de que hay un renovado interés en Japón con Softbank para comprar la filial americana de Deutsche Telekom y aunque las empresas aún no se han sentado a renegociar términos, se cree que hay interés de ambos en sentarse luego de la subasta de espectro que se llevará a cabo en abril.

Pero no importa los resultados de la misma y aquí algo que pudiera explicar la negativa de Sprint de participar, es el hecho que Softbank pudiera ofrecer a la alemana Deustche Telekom que ellos se queden con Sprint y mantengan acciones minoristas en T-Mobile a cambio de aceptar que la japonesa compre a T-Mobile.

Fuerte la movida aunque en cierta forma devalúa tanto a Sprint y los esfuerzos de Marcello Claure como CEO que está levantando a una Sprint que ha recibido un fuerte embate de Verizon y AT&T con una cucharada de perder el tercer lugar (irónicamente) por culpa de T-Mobile.

Hace dos años, las negociaciones y un posible anuncio nunca pasó puesto que las empresas no lograron disminuir las preocupaciones de reguladores sobre la propuesta compra y se decidió no arriesgarse a una denegación oficial, pero Masayoshi Son entiende que las circunstancias han cambiado e hace dos años y medio y que un ofrecimiento que pudiera hacer a reguladores es una inyección económica a la infraestructura de Estados Unidos que pudiera llegar a los $50 billones.

Habrá que ver como esto le sale a Softbank, tomando en cuenta que este año estaos pendientes si la transacción de AT&T y Time Warner, donde la proveedoras quiere convertirse en una gigante de telecomunicaciones y multimedia con esta unión, estarían bajo fuego con reguladores y hasta lo último que se sabe es que la cosa no pinta buena en primera intención.